El ejercicio perfecto para tu estilo de vida

Si nunca has pateado un balón, si fuiste el Fabiño de tu generación, si quieres correr maratones o si simplemente quieres dejar de asfixiarte cuando vas a comprar el pan. Todos podemos empezar a ejercitarnos hoy mismo, pero para cada uno hay un tipo de ejercicio ideal.

Por eso decidimos averiguar por dónde deberías empezar a la hora de buscar una vida más saludable. Juan Sebastián Antonio (Antonio es su apellido :D), licenciado en Educación Física y preparador deportivo, nos contó algunos tips para entrar en el tan anhelado mundo fit, según tu estilo de vida.

Oficinista Workoholic

Sufren de Laboradicción y les dicen workoholics, son esos especímenes que viven de su trabajo y también por su trabajo. Pasan entre 10 y 12 horas al día clavados, al frente de su computador, diseñando, ejecutando o tirando 30 mails por minuto. De lo que no se dan cuenta estos amigos y amigas es que, mientras su cerebro vive una constante carrera de productividad, el resto del cuerpo se oxida como una bicicleta amarrada un poste en la playa.

Si perteneces a este grupo lo mejor, según nuestro experto, es que comiences tu vida fit con pequeñas caminatas que te ayuden a activar todos los músculos sin que termines agotado, adolorido y odiando el ejercicio. Una segunda opción es la natación: mientras nadas mueves hasta los músculos que no sabías que tenías. Nada de ir a un gimnasio a morir frente a una trotadora a 10km por hora. Eso, todavía no.

Los “Yo todavía tengo veinte años”

Juventud, divino tesoro: es muy probable que, durante tus primeros 25 años de vida, el cuerpo soporte esas rutinas de mala alimentación, rumba, trago, uno que otro vicio casual, fotocopias, trasnochadas, corrientazos de dudosa proveniencia para almorzar y papitas de paquete y brownies con helado.

Pero esto no siempre será así.
Si lo que buscas es prevenirle futuros achaques al cuerpo, estás en el mejor momento para hacerlo. El experto le aconseja a los más jóvenes aprovechar los 20 para iniciarse en rutinas de entrenamiento funcional.

En el entrenamiento funcional se prepara al cuerpo para labores específicas, pero también se corrigen malas posturas que con el paso de los años pueden traerte mucho dolor (ya vamos viendo por qué hay gente que envejece tan bien y otra a la que la juventud no le dura un suspiro).

Los fatness o rellenitos de amor

Por ahí te lo habrán dicho 100 veces: no importa, esta es la 101. La mejor manera de arrancar en el mundo fit, según los expertos, es por el pico. No necesariamente hay que cerrarlo hasta morir de inanición. Pero sí hay que ponerle un “tate-quieto” al tema de las calorías.

Mientras le vas mermando a la mecateada, es ideal empezar a trabajar rutinas cardiovasculares en las que se privilegie la movilidad y haya muchas repeticiones por cada ejercicio. En esta etapa es muy importante que no te pongas de chistosín o chistosiña a hacer pesas o cosas por el estilo. Hay que ver cómo están tus articulaciones, sobre todo tus tobillos y rodillas, que han venido soportando más peso del que deberían.

Los rehabilitados

No podría faltar en esta entrada, esa amiga fiestera, para el que los años 20 fueron una rumba de diez años, con breves pausas para trabajar o presentar parciales o ese amigo que durante la universidad y primeros años de trabajo, se bebió hasta el agua de las flores y se fumó hasta el humo de las busetas. Como no hay mal que dure cien años, siempre llega un momento en el que el cuerpo pide que lo desintoxiquen.

Para el rehabilitado que busca en la vida fit cierta redención a tanto exceso, lo mejor es empezar limpiando el organismo. Hay que desintoxicar el cuerpo y empezar por ejercicios tan sencillos como subir escaleras, caminar, y aspirar a cosas que permitan una lenta y necesaria recuperación de los pulmones (en el caso de los fumadores) y de las articulaciones (en el caso de los bebedores y los amantes de sustancias psicoactivas).

Y claro, en esta entrada no podría faltar el consejo de MetidasDePlata, cuyo staff está repleto de gente fit con chocolatina en el abdomen, brazo hercúleo, pierna de gacela y cintura de avispa. Aquí va:

Hagan lo que hagan, por favor no lo abandonen al tercer día.

* Si te gustaron los consejos de nuestro entrenador invitado, puedes seguirlo en @sebas_personal_training

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