¿Cuándo sabes que es momento de renunciar a tu trabajo?

Si vas a casa de tu abuelo es probable que te encuentres un pocillo, una camisa o una vajilla de la empresa en la que trabajó toda su vida hasta jubilarse. Con todos esos souvenirs podría hacerse un museo a la cultura laboral del siglo pasado. Gente que se hacía en una empresa. Otra era. En la nuestra, el trabajo es un escalón hacia otra cosa. Es cuestión de tiempo. Por más que lo amemos, llegará el momento de partir.

De todas formas, y aunque que vivamos en un tiempo más tranqui en cuanto a renuncias se trata, salirte de un buen trabajo por una pataleta no es la mejor idea. Por eso, esta entrada de MDP es un test para saber qué tan listo estás para patear la lonchera, para colgar los guayos, para tirarlo todo por la borda, para huir como gallina en incendio: para renunciar.

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