4 claves para ser freelance sin naufragar

Uno de los miedos más grandes al empezar a freelancear es la sensación de no tener un sueldo fijo al final de cada mes. Puedes que tengas meses muy productivos y factures mucho. Pero también otros en los que no consigues nada.

¿Cómo sobrevivir al mundo financiero siendo freelancer? En esta entrada de Metidas de Plata te brindaremos unos tips para blindar tu bolsillo y lograr que no te falte plata en los meses flojos.

 

Presupuesto básico

Para que nunca te falte plata en tu vida de freelancer, lo importante es saber qué necesitas. Y para saber lo que necesitas es importante tener un presupuesto. Aquí te contamos cómo armar uno, a vuelo de pájaro.

  •   Haz una lista con tus gastos básicos. Esos que tendrás que pagar, sí o sí, cada mes. El arriendo, la salud, tu comida y los buses son cosas que caben ahí.
  •   Luego, haz una lista con tus gastos variables: es decir, esos gastos que pueden variar de acuerdo a si tienes buenos meses de trabajo o no. Las salidas a comer, las salidas a fiestas y cosas así caben aquí.
  •   Luego, deja un monto de plata para imprevistos para cubrir esos gastos que salen de la nada (se te dañó la bici, se rompió un tubo de tu casa). En estos casos, el salvavidas de Nequi te puede ser útil. 

Con esos datos puedes crear tu presupuesto mensual. Es más. Puedes ponerlo en un cuadrito de Excel para que esté todo organizado como la gente adulta. Aquí te dejamos uno.

 

El primer empujón

Antes de empezar a freelancear es importante que entiendas que no todas las empresas pagan en los mismos periodos de tiempo. Hay empresas que te pagan apenas terminas tu trabajo y pasas tu cuenta de cobro. Algunas lo hacen a 30 días. Otras tantas, a 60 y 90. Hay unas que pagan a 120 (qué karma). Esto puede causar que al principio de tu carrera de freelancer tengas un mucha plata en cuentas por cobrar y muy poco efectivo en el bolsillo.

Para esa situación te recomendamos dos cosas. La primera: antes de empezar a freelancear, ten un ahorro que te permita cubrir tu presupuesto básico por tres meses. Con eso, puedes esperar sin verte en llamas.

La segunda: si algo sucede, puedes pedir un salvavidas en Nequi, y tener algo de platica mientras enamoras al tesorero de la empresa que te debe para que te pague.

 

Sueldo anual

Como te contamos antes, es probable que pasen meses en los que ganes mucho más que otros. Pero esto no será problema si tienes un sueldo anual. Es decir, si coges tu presupuesto mensual y lo multiplicas por 12. Con esa cifra en mente, sabrás lo que necesitas cada mes. Cuando te sobre plata, puedes abonar para otro mes. Y cuando completes el presupuesto de todo el año, puedes aumentar tu presupuesto con gustos y gastos extras, o ahorrar para un viaje.

 

Ten en cuenta los descuentos

Por último, cada vez que cobres un trabajo a un cliente, procura tener en cuenta los descuentos que te harán del mismo por ley, incluído salud, pensión y retención en la fuente. Para saber los papeles que debes tener listos para empezar a cobrar como freelance, ve a esta entrada.

 

 

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