Hackear el sistema para hacer un mercado barato, en 5 tips.

Un día lo entendiste. La vida sabe mejor cuando comes todos los días en restaurantes y a la carta, pero tu bolsillo no siempre está de acuerdo con tu paladar. Para conciliar tus finanzas con tus ganas de comer bien, decidiste mercar para comer en casa, pero, oh sorpresa, los mercados son carísimos.

¿Qué hacer?
Si estás pasando por esta encrucijada de la vida, esta entrada ha sido diseñada para ti.

Aquí te enseñaremos a hackear el sistema verdulero, higiénico, mecatero y frutero de tu ciudad. Todo para lograr mercados más baratos que te permitan ahorrar y ver beneficios reales a la hora de comer en casa.

 

Dónde mercar

No importa si vives en una gran ciudad o en una pequeña. A todas las une el tener una plaza de mercado. En esas plazas compran muchas veces hasta los señores de las tiendas a las que luego vas a comprar todo más caro. Así que, el primer tip es: ve a la fuente de donde emana la comida.

En las plazas encontrarás dos aliados de tu bolsillo: pedir rebaja y pedir ñapa (dícese del bocadito o fruta que te enciman los vendedores de plazas por hacer una compra significativa). Aprovecha. Regatea. Hazte amigos de los de las frutas. Aprende sus nombres. Y entonces regatea más.

Pero además, ve a la plaza en combo. Esto te ayudará a pedir más rebaja, a ganar más ñapa y a ahorrar en gasolina. Cuando vayas a la plaza, verás carros saliendo, con las ruedas espichadas de gente que compra en combo. Y tú ahí, con tu bolsita de cebollas y tres tomates…

 

Si tienes tiempo, no hagas el mercado en una sola parte

Desde hace un par de años, una serie de cadenas de minimercados vienen apareciendo por todo el país. En ellos  productos para el mercado más baratos que en las cadenas tradicionales.

Hasta ahí, la historia es vieja.

Lo que tal vez no sabías es que esas marcas, entre las que se encuentra D1, Ara y Justo y Bueno tienen áreas de productos en las que son más fuertes que sus competidoras, pues todas están buscando alianzas con diferentes proveedores para ofrecerte lo más barato.

Entonces, algunas de esas marcas tienen mejores snacks, otras, mejores productos de aseo. A otros les va mejor en temas de carnes y otros tienen mejor vino. (Con mejor, nos referimos a productos buenos, bonitos y baratos).

Explora tú mism@ y compara productos entre varias marcas. El mejor mercado no se hace en una sola tienda. Se hace comprando lo mejor que cada tienda ofrece.

Aquí también es importante que compres una o varias bolsas de tela y las lleves siempre. así no tendrás que pagar por bolsitas plásticas.

 

Cuánto mercar

Para que no se te vayan las luces y los pesos mercando, es importante que hagas una lista con lo que quieres comer en quince días, si comes poco, o una semana si comes como si no hubiera mañana.

Incluye en tu lista, frutas y carne que puedas congelar, cositas de aseo y alimentos no perecederos. Sé realista con tu lista. No se trata de convertirte en el o la Marie Kondo de las legumbres, pero si eres muy tacaño, el hambre te lo cobrará. Y si eres muy generoso, terminarás botando comida.

Recuerda que tu lista  es tu ley. Respeta la lista. No le pares bolas a los de las degustaciones. No te dejes llevar por el ojo. Sé como Sandra Bullock en BirdBox y no mires a ningún otro lado que no sea tu lista. Obvio, de vez en cuando date un gustito, no se trata de castigarte tampoco.

 

Promociones que no son promociones

Eventualmente vas a terminar mirando a otros lados y viendo productos que no tenías en tu lista. Sobre todo promociones. El tema con las promociones es que, muchas veces te ofrecen beneficios que no necesitas. Como una botellita de enjuague bucal pegada a otra más chiquita.

¿Y ahí qué?

En esos caso, haz cuentas para ver si en realidad, la promoción es tan barata como parece. Corrobora el Precio por Unidad de Medida del producto (es una información que sale al lado del precio grande en la que se dice cuánto vale cada kilogramo, gramo, mililitro, litro o centímetro de lo que sea que estés comprando) y compáralo con el de otro producto sin promoción. Así puedes comprobar si lo que te están vendiendo es una promoción o no.

 

Hazlo tú mismo

La salsa a base de tomates, la salsa bolognesa, el pollo pelado, la carne tajadita, la piña en rodajas, las zanahorias en cuadritos y los champiñones tajados, son cosas que puedes aprender a hacer tú mismo (prepárate para algunas cortadas de dedo inevitables, mientras le coges el tiro al tema) para ahorrarte unos pesos.

Comprar las cosas básicas para las salsas, en lugar de las salsas hechas, te ayudará a ahorrar y te convertirá en un consagrado chef de gastronomía cotidiana.

 

**

Esperamos que estos tips te ayuden a ahorrar. En ese proceso es clave que lleves las cuentas de tus gastos para ver qué tanto has ahorrado. Esa motivación te ayudará a seguir volviéndote el rey de los mercados. Eso sí, cuando logres 15 días viviendo de tu primer mercado, prémiate con una hamburguesita por ahí. La vida también tiene esas licencias.

 

Compártelo en: