Cómo salir de las deudas

Durante una época de tu vida, gastaste sin llevar la cuenta ni pensar en el mañana. Confiaste en que con un freelo o proyecto adicional podrías ponerte al día. Empezaste a usar tu tarjeta de crédito sin pudor. Aceptaste ese crédito que te dieron por teléfono.

 Poco a poco te fuiste colgando en deudas, cuotas e intereses. Para no angustiarte más, dejaste de ver tus extractos. Hasta que llegó el momento inevitable en el que debías mucho, más que nunca antes. Y te entró el terror.

 ¿Estás pasando por un momento como este? Tranqui, no es el fin del mundo. En esta entrada te daremos unos tips para que salgas de deudas, mates tus culebras y hagas las paces tu plata: Aquí van.

 

  1.  Pon tus deudas sobre el papel

 

Si lo has evitado, es hora de enfrentarlo. Acepta que tienes deudas y lístalas. Pon en un solo documento, todo lo que debes y a quién le debes. Ordena tus deudas de la mayor a la menor. Además de la cantidad de lo que debes, pon los intereses, eso te ayudará a tomar decisiones en el punto 3.

 

  1.  Analiza y ponte juicios@

 Una vez tengas tus deudas enlistadas, trata de encontrar los momentos en los que las adquiriste: los tipos de productos o servicios que compraste con ellas (fiestas, paseos, ropa). Trata de responderte esta pregunta: ¿Cuándo y por qué empezaste a endeudarte? La idea de este análisis es encontrar esos puntos débiles para que estés alerta y que en el futuro no vuelvas a caer en la misma por un antojo.

Además armate un presupuesto en el que tengas en cuenta tus gastos obligatorios (como comer o moverte) y deseches por ahora los que no son tan necesarios (Como un plan de datos muy caro o la ropa que compras cada mes). 

 

  1.   Arma un plan de acción

 Una vez entiendas las razones y tipos de compras que te están haciendo endeudarte, es hora de actuar. Toma el timón de tus bolsillos y empieza a pagar. Aquí hay algunas ideas de cómo empezar a pagar tus deudas.

 1) Los expertos en plata suelen decir que cuando tienes varias deudas, hay que empezar pagando la más pequeña. Luego la que le sigue y así. La idea es que con este método puedas ver resultados rápidos (pues saldrás pronto de las deudas chiquitas) y eso te dé un impulso emocional para luego pagar las deudas más grandes.   

 2) Otro método es empezar por las deudas que te cobran un mayor interés. Revisa el interés de cada una en tus extractos, mientras más alto sea, más rápido deberías pagarla.

Lo más recomendable es una combinación de ambas formas paga primero las más pequeñas en orden de mayor a menor interés y así vas saliendo de culebras y te vas motivando.

 

  1.   Registra todos tus gastos

Durante tu proceso de es importante que lleves la cuentas de todos tus gastos (hasta el mínimo detalle) para que sepas que todo marcha de acuerdo a tu plan de acción. Una manera de llevar este registro y de cumplir con lo que te prometiste en los puntos 2 y 3  es convertir tu presupuesto en varios bolsillos de Nequi y llevar desde ahí el registro de la plata que te vas gastando.

 

  1.   ¿Qué hacías cuando no ganabas tanto?

 Si tuviste una época en la que ganabas menos, dedícale una tarde a la reflexión, hazte una regresión en la sala de tu casa o en un parque mirando al cielo y encuéntrate con tu ‘yo’ del pasado y mira cómo esa versión de ti mismo gastaba la plata cuando ganaba menos. ¿Qué cosas no comprabas en ese entonces? ¿Cómo hacías para llegar a fin de mes? Hablar con tu ‘yo’ del pasado que ganaba menos es una manera de encontrar gastos de los que puedes prescindir.

 

  1.   Busca trabajitos extra

 Si tienes la posibilidad, busca trabajitos o freelos extra que te ayuden a salir de tus deudas más rápido. Estos trabajitos supondrán más horas de vida laboral al día, pero también te pueden servir de atajo si lo que quieres es salir de deudas lo más rápido posible (a propósito de este tema, aquí de te dejamos una entrada sobre cómo freelancear sin naufragar en el intento. 

 

  1.   No te castigues

Recuerda, estar endeudado es más común de lo que piensas. A veces, es simplemente una oportunidad para repensar la manera en la que te relacionas con la plata o para descubrir que no necesitas tanto para estar tranqui a nivel financiero. Durante este proceso date menos palo y más ánimo. Con un poco de constancia, pronto estarás al otro lado, cargado de lecciones y listo para otra manera de gastar y ahorrar.

 

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