4 malos maestros de los que puedes aprender algo

Nuestros amigos más espirituales suelen decir que cada persona llega a nuestra vida a enseñarnos algo. Si le aplicamos esa lógica a las relaciones personales, podríamos decir que algunas clases han sido magistrales y otras, una auténtica pesadilla. En esta entrada vamos a hablar sobre lo que puedes aprender sobre personas difíciles:

 

Lo que te enseña un mal jefe

Un mal jefe es la mejor escuela para convertirte en mejor persona. Si estás junto a uno, seguro habrás sufrido las consecuencias de sus malas decisiones. Pero más que sufrirlo, lo que la vida te está dando es el chance de analizarlo, de entender los ingredientes y la manera que convierte a un tipo bien intencionado, con ganas de montar una empresa, en un ogro: de ver qué lo hace mal jefe y de convertir esas razones en cosas que tú jamás harás. 

Un mal jefe te dará el contraste que necesitas para entender la importancia de liderar bien tus proyectos.

 

Lo que te enseña un mal compañero de trabajo

Lo primero que te enseña un mal compañero de trabajo es a apreciar a los buenos panas. A esos incondicionales que están siempre firmes, venga lo que venga. Lo segundo que te enseña un mal coequipero es a blindarte: Desde el momento en el que te encuentres con una persona harta en tu trabajo, aprenderás a dejar soporte de todas tus decisiones por mail. Guardarás whatsapps, te medirás en las decisiones. Darás pasos firmes. Te volverás inmune a cualquier mala onda.

 

Lo que te enseña un mal profesor

La lección más importante de un mal profesor es que por cada uno de ellos hay mil canales de Youtube que lo explican mejor. Realmente existen muy pocas cosas que no pueden ser aprendidas en el universo digital de manera autodidacta, a tu ritmo y respondiendo a tus propias dudas. Está bueno eso de tener un mal profesor de vez en cuando, así nos motivamos a usar internet para algo más que stalkear a nuestro amor prohibido.

 

Lo que te enseña un mal sueldo

 Un mal sueldo es una oportunidad para aprender a vivir con muy poco. Para volverte un capo de los mercados y conocer qué es lo más barato y rico que puedes comer. Con poquito sueldo tienes el chance de volverte un gran chef de platos simples, hechos en casa. Aprendes las mejores rutas de bus para llegar temprano al camello. Si eres un buen stalker, puedes aprenderte los planes gratuitos que hay en tu ciudad (Exposiciones, conciertos, muestras culturales, conversatorios) y nunca te faltará plan. 

Estirar un mal sueldo también te enseñará a llevar tus cuentas en excel y aprovechar apps como Nequi para recibir tu plata sin que te descuenten por comisión. Te enamorarás del buen cine de las cinematecas, de las pelis en casa y de los libros de la biblioteca. Aprender a gastar poco te enseñará, cuando ganes más, que no necesitas tanto para vivir. 

 

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