Errores controlables en tu negocio

Sea cual sea el negocio que estés emprendiendo, es importante entender que sin errores no se aprende. De hecho, hay quienes dicen que la experiencia no es más que un montón de verdades que se aprenden a partir de embarradas hechas en el trabajo, la U, los negocios y la vida. 

Sin embargo, lo bueno de los errores es que no tienes que cometer uno para aprender de ellos. También puedes aprender y obtener expediente, viendo casos de otras empresas. 

Aquí tenemos una lista de errores controlables que deberías tener en cuenta para no caer en ellos. 

 

Error controlable #1: No ver el cambio en el mercado

Caso: Blockbuster

En los 90’s, en la época en la que probablemente fuiste concebid@, no existía Netflix. Para ver películas en casa, la gente iba a unas tiendas a alquilar películas en casettes. Las tiendas más famosas se llamaban Blockbuster: la marca era un gigante del alquiler de películas. Tenía poca competencia. Por esos días, Internet era un invento reciente. 

Un día, un tal Marc Randolph llegó a las puertas de Blockbuster a proponerles un servicio nuevo. Se trataba de una plataforma de contenido en línea llamado… ¡Netflix! 

Al combo de Blockbuster le pareció chistosa la idea y no la compró. Años después, Blockbuster quebró (seguramente debe haber algún documental de Netflix que cuente la historia con detalle: hoy hay un documental de Netflix para todo en la vida).

Esta historia nos dice mucho sobre aprender a estar siempre pendiente del mercado y de cómo cambian los gustos nuestras audiencias o clientes: muchas veces nos dedicamos tanto a un producto, a su proceso o a su calidad, que descuidamos el diálogo con compradores, sus gustos y necesidades. 

Pregunta, a propósito de este error: ¿estás segur@ de que el producto o servicio que ofrece tu negocio seguirá vigente el próximo año o en cinco años? ¿Hacía donde se está moviendo la tendencia de consumo de su segmento de mercado? Este tipo de preguntas te ayudarán a no cometer un “Blockbuster”.

 

Error controlable #2: mucha intuición, y poca realidad

Caso: Napster

Antes de que Deezer y Spotify llegaran a llenarnos de miles de canciones en el celular, hubo una empresa estadounidense llamada Napster, creada por un grupo de amantes de la música. Ellos tuvieron la idea -muy original por esos días- de crear una plataforma en la que la gente pudiera escuchar y descargar música por Internet. 

En un mundo de costosos discos en físico, en un mundo donde no podías acceder a toda la música que querías porque comprarla era muy costosa, Napster se robó el corazón de millones de personas. Lo que no tuvo en cuenta este emprendimiento es que en el mundo musical existe una regulación fuertísima de derechos de autor sobre la música. 

Así que, cuando Napster se hizo popular, las principales disqueras la demandaron y la hundieron. Por no tener en cuenta cómo funcionaba su mercado y por desconocer las leyes alrededor de su sector de la industria, Napster tuvo que desaparecer. 

Y aquí viene el segundo error controlable: ¿conoces todo lo que necesitas conocer alrededor de tu producto? ¿Entiendes cómo funciona el gremio en el que tu producto está? Y si vamos más allá, ¿sabes cuánto cuesta tu producto, cómo venderlo o tienes un método para llevarlo a punto de equilibrio? Cuando se trata de negocios, la intuición es importante, pero estar informado es vital.

 

Error controlable #3: No delimitar tu trabajo

Caso: Myspace

Antes de Facebook, Instagram, Snapchat y Twitter, existía MySpace: una red que, básicamente consistía en una página de código abierto que cada usuario podía personalizar con fondos, música, colores y hasta tipos de fuente. 

Cuando Facebook llegó al mundo digital y empezó a pisar fuerte, MySpace trató de mantener a sus usuarios diversificando sus funciones (desarrolló funciones para subir música, recomendar videojuegos y videos) pero no llegó a ser relevante en ninguna. Es decir, abarcó mucho pero concretó muy poco. Como resultado, sus usuarios se fueron escapando hacia otras redes. 

¿Te ha pasado alguna vez que, en el afán de vender más, terminas haciendo muchas más cosas de las que originalmente hacía tu negocio o empresa? 

Si has pasado por ese momento, entonces seguro te diste cuenta de que entre más cosas tratas de hacer, menos puedes concentrarte en productos o servicios de gran calidad (a menos que tengas un equipo y recursos como los de Silicon Valey). 

Delimitar tu producto te ayudará a saber cuándo debes decir que sí a un proyecto y cuando debes decir “Mejor no”. 

 

Error controlable #4: Aprender de los errores

Como dijimos al principio de esta entrada, los errores son casi inevitables. Pero lo bueno de ellos es que cada uno deja lecciones que podemos usar para mejorar en nuestro negocio (o para abrir otro, en caso de que haya sido muy grave “el aprendizaje”). 

Sin embargo, una señal de que probablemente no estás aprendiendo de tus errores es repetirlos una y otra vez. Si te ves cada cierto tiempo cometiendo las mismas embarradas en tu negocio, es hora de sentarte a pensar ¿Dónde está fallando mi negocio? ¿En los cambios del mercado? ¿En la información que tengo sobre mi negocio? ¿En la delimitación de mis productos? Recuerda que aprender de un error, es garantía para no repetirlo. 

 

Compártelo en: