¿Cómo ser deudor responsable de un préstamo? 

Casi todos sabemos cómo termina un deudor irresponsable. Casi todos hemos visto (en películas, en series o en la vida real) las imágenes desesperadas del deudor que ya no contesta llamadas de números desconocidos, ni lee sus recibos. Las escenas tristes de ese amig@ que cambia de número de celular para perdérsele a los que le prestaron. 

 

Lo que no nos han enseñado bien es cómo hacer para no llegar a ese momento tan insoportable en el que no sabes cómo pagar tus deudas. Pero tranqui: en esta entrada queremos compartirte lo que debes hacer para que tus deudas no sean sinónimo de sufrimiento ni de llanto. Atent@ porque estos son los tips del buen deudor.

 

1. Un préstamo no es un regalo

Lo puedes ver como la salvación. Puede ayudarte mucho en un momento de necesidad. Pero nunca debes olvidar que un préstamo no es un regalo. Eventualmente tendrás que renunciar a parte de tu sueldo o ingresos para pagarlo, porque alguien, un banco, un amigo o tu mamá, te prestó esa plata por un tiempo y cuenta con ella de vuelta. Tener claro que lo tienes que devolver es el primer paso para que evites terminar en el rincón de los reportados en centrales de riesgo.

 

2. Para el préstamo, primero el plan

No se vale pedir un préstamo sin tener un plan para pagarlo. Si no lo has hecho, es hora de empezar. ¿Cuánto te tomará pagarlo? ¿Con qué plata? Hay un montón de iniciativas e ideas que te pueden ayudar a salir de una o varias deudas. Lo importante es que tú tengas un plan muy completo para que el préstamo que te dio un respiro, no termine ahogándote en seis meses. 

De hecho, en Metidas de Plata tenemos una entrada dedicada a salir de deudas. Encuéntrala aquí, https://metidasdeplata.nequi.com.co/2019/06/27/como-salir-de-las-deudas/

 

3. Conoce bien tu préstamo

¿Cuánto pagarás de intereses por tu préstamo? Si lo pagas más rápido, ¿pagas menos? Todas esas cosas las puedes aprender leyendo la letra pequeña de tu préstamo. Seguro que te vas a encontrar un montón de términos difíciles de entender. Para saber a qué se refieren, creamos una entrada (poner link de entrada sobre los intereses, tan pronto esté publicada). 

Casi todos los préstamos tienen algo en común y es que si los pagas más rápido, pagas menos intereses. Si lees con paciencia los detallitos del tuyo, encontrarás formas más sencillas y rápidas de pagarlo. 

 

4. Paga más que la cuota mínima.

Generalmente los bancos te dan la opción de pagar una cuota mínima. Lo que te proponemos para ser un buen deudor es pagar un poco más . Abona tanto como puedas. ¡Recuerda!:entre más rápido pagues, son menos intereses y más cerca estás de terminar con esa deuda.

 

5. No tapes una deuda con otra

Aunque estés pasando días difíciles, evita hasta donde más puedas eso de tapar una deuda con otra. Al final, los préstamos son salvavidas para que no te ahogues en medio de la tormenta y paracaídas, hechos para que evites quedarte sin liquidez cuando todo se viene abajo. Es mejor saber que están ahí, disponibles para ti. Pero hay que pensar muy bien antes de usarlos. Y una vez los usas, hay que volver a dejarlos disponibles. Si te acostumbras a vivir endeudad@, perderás la oportunidad de tener tus préstamos disponibles para una emergencia.

 

6. No te acostumbres a vivir endeudad@

Son días difíciles, pero mejores tiempos vendrán. Cuando lleguen los días en los que se reactive tu negocio, recuerda que es mejor incomodarte por un tiempo más y salir de tu deuda lo más pronto posible, que seguir pagando cuotas pequeñas con más intereses. Este es un principio de vida: si pagas rápido, pagas menos. 

¿Qué ganas con ser buena paga? Aquí algunas cositas:

  1. Tener un buen historial crediticio, que te puede servir después para otras inversiones y con opciones de financiación.
  2. Cuentas con la seguridad de que en una emergencia, podrás pedir más fácil un Salvavidas. 
  3. No sentirás el estrés de que te llame un número desconocido a cobrarte 😉
  4. Un miedo menos… Como dicen los abuelos: el que nada debe, nada teme. 
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