¿Cómo puedo ser consciente de mis gastos sin enloquecer?

En la mitad de la noche te acecha esa otra pandemia, la del insomnio… Todo está apagado, pero tu cabeza sigue a toda máquina. 

Piensas en las cuentas de la casa, en los recibos y en los ahorros, en el futuro cercano, en el COVID, en las cifras y en las noticias: en la situación. Lo que está y lo que falta en tu bolsillo resuena en tu cabeza. Tampoco te deja dormir. Y al otro día, obviamente eso influye mucho en cómo manejas tu bolsillo. Es una relación de causa y efecto.

¿Cómo encontrar herramientas que nos ayuden a entender la calma como un recurso fundamental para manejar estos días inciertos? 

Esa pregunta nos llevó a hablar con Adriana Borray, psicóloga que por años ha trabajado en atención psicosocial a diferentes grupos poblacionales en programas de Promoción y Prevención, y Riesgo Psicosocial y Atención Psicológica. Adriana también ha acompañado a población desplazada, en atención en crisis, síndrome de estrés postraumático, atención psicosocial, en diversos lugares de Colombia. En los últimos años se ha concentrado una práctica que ayuda a las personas a mirar el presente y a combatir la ansiedad: el mindfulness.

En nuestra segunda entrada de Bolsillos en cuarentena, hablamos con Adriana sobre lo que el mindfulness tiene para enseñarnos a nosotros… y por supuesto: a nuestra economía personal y familiar.

 

¿Qué es el mindfulness?

“Es una práctica del budismo tibetano que tiene más de 2500 años. No es algo nuevo, aunque en esta parte del mundo, solo se conoce desde hace 40 años. El mindfulness es una práctica meditativa y se concentra en algo que llamamos atención plena o plena consciencia, que en palabras simples significa: estar en el aquí y en el ahora. Estar atento a las cosas que hacemos”.

 

¿Para qué sirve?

“El mindfulness se utiliza para ayudarnos a hacernos responsables de nosotros mismos. Para dejar el piloto automático y que estemos en función de lo interior. De quienes somos nosotros y de cómo estamos en este mundo”.

 

¿Cómo nos puede ayudar una práctica así?

“Este es un momento de incertidumbre que nos está obligando a reorganizarnos y reaprender varias cosas. Todo lo estamos haciendo desde casa. Y muchas personas no saben cómo asumir sus viejas responsabilidades, más otras que se suman por esta situación. Por otro lado, la incertidumbre hace que busquemos tener el control de la situación, así sea en lo doméstico. Y eso hace que muchas personas se llenen de más actividades de las que pueden tener. 

El asunto es que muchos no saben qué hacer con esta nueva realidad. Ahí es donde entra el Mindfulness, porque este nos ayuda a hacer consciencia de lo que estamos viviendo. Estamos en un momento coyuntural y mundial. Necesitamos ser conscientes de eso, pero también debemos entender que esto va a pasar, terminará”. 

 

¿Y mientras tanto qué hacemos?

“Lo que sí depende de nosotros: hacernos cargo de nuestro interior. En este momento prima lo que puedes hacer internamente. Por el afán de tener el control, vivimos más a la expectativa de lo que pasa afuera que adentro.


Eso no significa que no averigües qué pasa cada día. Pero una cosa es que yo saque cinco minutos al día para ver qué pasa y otra, que yo esté todo el día dedicándome a eso”. 

 

¿Cómo le ayuda al bolsillo eso de pensar en el presente?

“Esta situación es paradójica. Hay gente que se quedó sin trabajo y se reinventó, no porque sea la palabra de moda, sino que nosotros, los colombianos, siempre nos estamos reinventando. 

También veo que este tiempo ha permitido que muchas personas manejen mejor sus finanzas, porque pueden ser más conscientes de lo que gastan y tratan de ahorrar, aunque sea un poco.

Con el mindfulness podemos ver qué significa la plata para cada uno, qué lugar le damos y cómo es nuestro manejo.  Así pensamos bien qué necesitamos realmente.

Creo que la redefinición de la plata ha cambiado y la redefinición de quienes somos a través de la plata también está cambiando”.

 

**

Si quedaste antojado de saber más, te recomendamos el libro Mindfulness para principiantes, de Jon Kabat-Zinn. También puedes escribirle a Adriana a aborrayg@gmail.com

 

 

Compártelo en: