¿Independencia o puesto fijo?: ¿Cómo será mejor en 2021?

Nunca nos imaginamos que las oficinas se volverían lugares tan extraños y pasó. En este segundo año, cuando la pandemia ya no nos toma por sorpresa, es importante entender hacia dónde irán las tendencias de trabajo. ¿Podremos aprovechar que estamos en casa para tener más de un trabajo al tiempo? ¿Cuándo será mejor momento para tener trabajo fijo y cuándo para emprender y freelancear?

Ricardo Gómez es un administrador, pero también es un músico, y también tiene estudios en programación neurolingüística. Mejor dicho, es un duro. La unión de sus conocimientos le permitió inventar un método llamado Musiconomía en el que aprovecha la lúdica de la creación de la música para darnos herramientas que pueden mejorar nuestra forma de trabajar en equipo, nuestros talentos o sencillamente la forma en la que nos comunicamos con los demás. 

Quién mejor que él para consultarle sobre cómo afrontar esa encrucijada entre querer mandarlo todo al carajo y abrir camino como independientes, o mejor acomodarse en un trabajo fijo y escalar en una empresa.

Si esa es la pregunta que no les ha dejado dormir estas noches, esta entrevista es para ustedes.

 

¿Cuáles son algunas de las preguntas que me debo plantear para saber si es momento de cambiar de trabajo?

RICARDO GÓMEZ: Haría tres preguntas. La primera: ¿estoy a gusto con lo que hago, me llena, tengo un gran motivo con esto? 

La segunda: esto que estoy haciendo, así no me llene tanto, ¿me está llevando al lugar que sí me llena? ¿Esto me está sirviendo para llegar a mi gran meta?

Tercero: esto que estoy ganando me está beneficiando económicamente, ¿pero sopesa el posible dolor que me está causando estar en el cargo que estoy?

 

¿Es real la creencia de que siempre es mejor tener un trabajo antes de renunciar al trabajo que ya tengo?

RG: Eso depende de cada quien. A las personas que les gusta tener las cosas fijas les parece que sí, pero también limita porque es factible que por estar buscando mientras se tiene trabajo fijo las posibilidades se disminuyan. Pero también tiene una ventaja y es que mientras uno está trabajando tiene la capacidad de negociación más fuerte.

 

¿Existe una metodología para planear un futuro profesional que me permita sentirme satisfech@ e independiente económicamente?

RG: Tal vez existan, pero no sé qué tan funcionales sean. Lo que a mí me ha funcionado es dejarme llevar por el instinto y por la intuición, hacerme preguntas poderosas, retarme constantemente en función de lo que quiero para poder saber si lo que estoy haciendo es lo correcto o no.   

 

Ahora oímos por todo lado que hay que encontrar “la pasión” laboral, o que hay que sentir la vocación. ¿Es positivo tener metido ese discurso en la cabeza?

RG: Es positivo si tener pasión y vocación profesional lleva a lugares importantes. Pero también puede volverse un pajazo mental y una excusa para no emprender. La única manera en la que uno puede encontrar su pasión y vocación profesional es no esperar a que ésta aparezca mágicamente, sino haciendo y moviéndose. Normalmente las pasiones aparecen en el momento en el que uno menos las está buscando.

 

¿Ser emprendedor o freelance es para todo tipo de personalidad? ¿Hay personas que sirven más para ser empleadas?

RG: Hay personas que les fascina emprender, ser proactivas, que las cosas pasen sin depender de nadie, generar sus propios ingresos, y sentir que tienen el poder de solucionar problemas. Hay otros a los que les gusta más seguir instrucciones, estar en la zona de confort de recibir un ingreso mensual independiente de la cantidad del esfuerzo; prefieren esforzarse con lo que les exigen y ya, o con lo que les exigen dentro de la misma empresa para crecer, pero no tienen personalidad para emprender.

Para emprender se requiere de mucha logística y es una logística que normalmente no gusta, que tiene que ver con la administración de negocio y su manejo tributario, aparte de tener que lidiar con los clientes. Ahora, no porque uno tenga perfil comercial se puede decir que uno sea un emprendedor. Lo que sí es importante entender es que no todo el mundo nació para emprender ni todo el mundo nació para ser empleado; son complementarios. Le corresponde al emprendedor saber dónde está ese complementario para poder hacer equipo.

 

¿Es saludable que alguien que está trabajando en una empresa arranque con su emprendimiento en paralelo? ¿No es meterse doble carga?

RG: Es saludable en la medida en que ese emprendimiento paralelo que usted abre mientras está empleado lo lleve de verdad emocionalmente a su razón de ser. Es bueno arrancar en paralelo con mucha disciplina: esto significa que yo tanteo a ver si el negocio da réditos y puedo pensar en dedicarme a ello o no. 

Lo que no está muy bien y que puede ser muy doloroso es mantener constantemente esos dos oficios en paralelo. Mi consejo es que cuando estoy en la necesidad de emprender un proyecto paralelo, debo ser muy consciente de cuál es mi momento versus el de la empresa. A veces los emprendedores arrancan su emprendimiento cuando están desesperados por dejar la compañía, y no le dan la paciencia y el tiempo que esto requiere.

La otra es arrancar siempre pensando que es un hobby y nunca ponerlo como una gran fuente de ingresos; ahí es cuando se desgastan. Mi sugerencia es que se haga con el tiempo prudente, que no sea una decisión de cansancio sino de que siempre se ha querido emprender. Si aparece la oportunidad, darle movimiento sin rabia, desespero o ganas de salirse. 

 

¿Qué habilidades o tipos de personalidad debe tener quien quiera emprender?

RG: Primero la habilidad de escucha para entender las oportunidades del entorno. Segundo la capacidad de vender bien su proyecto y que nunca, nunca, le dé miedo cobrar; que sepa cuánto vale lo que está haciendo, ponerle un precio, y decirlo con orgullo, ganas y entusiasmo, de forma que pueda convencer a su equipo, clientes y posibles inversionistas de que la idea funciona. Tercero, detectar dónde hay talento sobre esas habilidades que no tiene, y saber hacer equipo para que el emprendimiento salga beneficiado.   

Quien decide emprender debe ser muy paciente, pero mantenerse en movimiento; escuchar muy bien todas las partes involucradas de la cadena de valor para saber qué ajustes hacer. No se trata de demostrarle a otros que uno sabe más, sino de resolver problemas, entonces también tener la posibilidad emocional de despegarse de su ego y saber que hay otros que están haciendo lo mismo que uno y que uno va a buscar formas diferentes de solucionar.

Otra habilidad que hay que tener es la persistencia, la capacidad de manejar la frustración, ser muy resilientes. Muchas veces nos van a decir que no, va a haber muchos competidores, las redes sociales nos van a enloquecer y vamos a tender a compararnos con otros llenándonos de envidia, y eso no sirve para nada.

 

¿Me debería sentir mal si no tengo las habilidades o tipo de personalidad para ser un emprendedor?

RG: No. Lo que sí sugiero es que uno sepa qué habilidades tiene, y reconocerlas de manera intrínseca y extrínseca para asegurarse. Tener todas las habilidades es imposible y no tenerlas no es un fracaso.

Quienes emprenden deben tener claro, independiente de sus habilidades, cuál es su negocio, la cadena de valor y cómo va a funcionar. Lo demás se va buscando. Por ejemplo, muchos no sabemos de contabilidad, hay que aprender lo mínimo para entender, pero no es necesario hacer todas las labores. Ahí es cuando uno contrata a un contador, abogado o diseñador.  

 

¿Qué tan importante es saber delegar y armar equipos de trabajo?

RG: Es una de las principales habilidades de quien emprende. Los colombianos tenemos la noción de que da miedo asociarse porque hay socios perversos, entonces creemos que podemos hacer todo y eso desgasta. Uno debe concentrarse como emprendedor en saber dónde está el dinero y las oportunidades de negocio. Pero ojo, no se trata de trabajar con amigos, sino con personas que tienen talento. Si con los coequiperos surge una amistad, buenísimo, pero es importante ser un cabrón y decirle «no» al amigo cuando uno sabe que no tiene talento.

Si te quedaron sonando las ideas de Ricardo y quieres hacerle más consultas, lo puedes encontrar acá, o tomar con él talleres como ¡Que sea un motivo! o Enjambres. También le puedes escribir a ricardo.gomez@en-vivo.co

 

Compártelo en: