Solucionemos los conflictos laborales con paz y amor ;)

El teletrabajo cambió muchas condiciones laborales, porque se perdieron límites y el contacto humano. Antes estábamos en la ofi y teníamos a todo nuestro equipo de trabajo cerca Podíamos interpretar sus intenciones, forma de hablar y gestos.

¡Era un poco más fácil! Pero ahora, con la distancia, las conversaciones se han vuelto aún más complejas…

¿Cómo decirle a tu jefe que no te gusta como te habla, la forma como maneja el día a día, o que te sientes explotad@? Y si eres jefe, ¿cómo decirle a tu equipo que está haciendo algunas cosas mal, sin caer en el irrespeto o el ataque personal? 

Lo sabemos, es una situación compleja… ¡Pero no imposible!  Y es necesario enfrentarla.

Desde hace varios años, el administrador de empresas, ingeniero, guitarrista y coach, Ricardo Gómez, ha integrado herramientas de la forma de hacer y componer música, para resolver problemas que tenemos en nuestro día a día, especialmente en nuestros espacios de trabajo. 

La idea es que todo el mundo diga lo que tiene que decir, pero de la mejor manera posible,  para demostrar que las empresas, al igual que las orquestas o los ensambles de jazz, son un colectivo por naturaleza y dependen del trabajo en equipo. Por eso, sus talleres se basan en cómo conversan los músicos en el escenario para ponerse de acuerdo y lograr sus metas. 

Le preguntamos a Ricardo (le puedes escribir a ricardo.gomez@en-vivo.co) cómo hacer para poder solucionar con tranquilidad los desafíos de la jungla laboral. Esto nos dijo:

 

 

Definamos el problema

 

La mayoría de las empresas tienen un gran problema: son muy jerárquicas, burocráticas y verticales. ¿Qué significa eso? Vamos por partes:

  • Creen que solo existe alguien, un líder, que manda y toma decisiones, así las tome mal. 
  • Los equipos no se empoderan, no toman decisiones ni asumen responsabilidades.
  • Los jefes se mueven a través de la microgestión o micromanagement. ¿Qué es eso? todo el tiempo quieren saber dónde y en qué estás, les molesta si te paras de la silla, no te dejan pensar y solo quieren que sigas sus órdenes. 
  • El estrés y la presión aumentan. 
  • Sientes que no puedes crecer y ascender.

 

También es normal que el equipo no tenga muchos ánimos de dar más. Podemos pensar que es el teletrabajo, pero qué pasa si realmente es el trabajo en sí. De todas formas, es normal que tengas un bajón de motivación. Nos gusta pensar colectivamente y ahora nos tocó sol@s, sin mencionar que tenemos que hacer muchas cosas al mismo tiempo y desde el mismo lugar.  

 

 

¿Qué debes hacer si eres jefe?

 

  • ¡Evita acosar a tu equipo! Eso no deja nada bueno, solo vas a estresar a tu equipo y ahora nadie necesita más estrés. 
  • No te sientas mal si debes reconocer que estás débil y necesitas ayuda. La mayoría de las empresas no entrenan a sus jefes y ahora, además, muchas exigen más resultados. 
  • No te quedes callad@. ¡La comunicación es vital! 

 

 

¿Qué deberían hacer l@s colaboradores?

 

  • Pídele a tu empresa que te garantice espacios de conversación y retroalimentación constante, para que expreses libremente cómo te sientes. 
  • Si lo anterior no pasa y tienes problemas con tu jefe, busca un espacio para contarle cómo te sientes, pero, también, para escuchar cómo se siente tu jefe. 
  • Habla las cosas directamente. Ante todo: ¡evita los chismes!  
  • Evita hablar en tono de ataque o defensa. Es decir, las conversaciones no solo sirven para buscar fallas, porque llegamos a creer que no es necesario reconocer o felicitar, que todo eso era lo esperado.

Ajusta la forma de medir resultados

 

 

Medir el éxito o fracaso por indicadores numéricos a veces puede ser muy duro… Pero este tipo de medición se debe mantener para saber si se gana o pierde plata. Eso sí, si tu jefe solo te mide por los números que logras, puede pasarte factura por un gran costo emocional. Entonces, ¿cómo medir los resultados?

Usa otras variables como el proceso, el aprendizaje o cómo logras  mayor conocimiento. En esta pandemia aprendimos que bienestar no es que te dejen salir temprano uno que otro día, o que te hagan tarde de cocteles, sino mantener la buena onda en el trabajo. Cuando la productividad se traduce en un número, nos presionamos porque estamos acostumbrados a la ley del garrote. El miedo a quedarse sin trabajo hace que uno se exija demasiado y aparece el «síndrome del impostor», que es la sensación de no dar lo suficiente. 

 

 

Si eres jefe o tienes un emprendimiento, que te vaya bien y ganes más, depende de que todo tu equipo esté contento, se lleven bien y se respeten. Y si eres emplead@, además de recibir un buen sueldo, lo más importante es tener un espacio con buena onda, para que puedas  desarrollarte personal y profesionalmente, crecer y pulir tus habilidades. 

Ahora, nuestro aporte. Todos estos tips son muy útiles cuando los problemas son de trabajo en equipo, pero si los problemas pasan por lo monetario, desde Nequi te ofrecemos algunas soluciones. Si es porque le debes a alguien, págale por Nequi sin demoras. Puedes hacerle un giro o si es parte del trabajo y será cada mes, usa Nómina Nequi. Así evitas descuentos y comisiones. 

Pero si el problema se pone denso y sientes que vas a tener que renunciar a tu trabajo, abre un Colchón para que cuentes con alguito, mientras buscas otro lugar. Eso sí, no te recomendamos soltar una cuerda sin tener la otra en mano.

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